Crónicas desde el ombligo de la luna/Artístico
Artístico
Kitaro, Spirit of taiko
Madredeus, O mar
1.- A detalle
Si dijera que fue rápido mentiría, fue mas que rápido, fue de otra forma, la palabra no es rápido, es… fue exacto, sin desperdicio, sin que faltara nada, sin que sobrara nada, conciso, exacto, repito la palabra adecuada, fue exacto, porque hablar de rápido es vulgar, ¿rápido?, como un velocista, y los únicos velocistas que son unos verdaderos estetas son los negros, no importa de donde sean los negros, pero su rapidez es estética, su braceo… verlos en las pantallas de televisión de alta definición, ver como mientras una de sus manos llega a la altura de la sien, la otra mano llega a la altura de su cadera, como arranca bajitos, cortando el aire, como su mirada esta comprometida con la meta, zuuuum, la meta ya esta frente a ellos mientras su cuerpo se va apenas empezando a enderezar, eso es estética, es rápida estética, pero no estamos para hablar de los corredores, pero, sí, si son un buen ejemplo, un corredor negro de cien metros es un velocista, no un hombre rápido, es ahí donde lo que vi fue obra de un velocista, no de un rápido, el rápido insisto es vulgar. Porque si me detengo a pensar en lo que vi, porque si vuelvo a escuchar lo que vi, no hubo nada dejado a la suerte, tal vez esta lluvia sea lo único que fue casual, lo demás fue obra de un artista, ¡claro!, sí, me recordó a ese hombre Pollock, así con todo ese genio contenido por días, por semanas y de repente cuando decidía sacarlo, el lienzo se transformaba, iba adquiriendo vida, iba vibrando y Pollock seguía colocando la pintura sobre el lienzo con rapidez estética, y tan solo tomaba tiempo para tomar aire y ver que le decía la obra, así fue, una obra arte, una explosión de talentos, de ideas, de pensamientos, de sentimientos, de muchas cosas que se llevan a dentro, que no se le pueden decir a nadie, solo se hablan con uno, el pintor, el artista no habla con nadie mas que con su obra, el velocista no habla con nadie, mas que con el viento que pega en su cara… y todo se quedo suspendido, hubo un silencio digno de una opera, digno de Mozart y la luna alta y llena, brillante, y mientras la tenue lluvia que caía y formaba charcos, como si la escena la hubiera hecho para un video de Madredeus, algo artístico, fue hecho con el corazón, con la rabia de quien sabe que la vida es un momento estético en cada hombre… pero a usted no le sirve lo que digo, lo quiere asquerosamente vulgar, como si yo fuera un hombre vulgar, como si me entretuvieran las paginas centrales de los periódicos amarillista, ¡vamos!, que si lo que quiere es así de simple y así de vulgar, pues se lo digo, le digo lo que usted puede entender: él llego ahí, si ahí, donde le señalo, saco una pistola, ella salía de ese restaurante famoso por su carta de vinos, y le descargo tres balazos, así pum, pum, pum, ella cayo de bruces sobre el charco de agua y la sangre se mezclo con la lluvia y la luna alumbraba exactamente como la sangre se mezclaba con el agua, un hilo, ¿así le parece que se lo diga?.






Rosana dijo
“el artista no habla con nadie mas que con su obra, fue hecho con el corazón, con la rabia de quien sabe que la vida es un momento estético en cada hombre” pero a usted no le sirve lo que digo…
Y tu hablas con tus letras , y a me sirve lo que escribes amigo
Muy buen relato como te imaginaras, las palabras que están entre comillas son las que mas me gustaron
Saludos Sevillan desde el ombligo de la luna
10 Enero 2008 | 08:35 PM