Crónicas desde el ombligo de la luna/Dolor
Dolor
Peter Gabriel, Taboo, (Natural Born Killers)
Peter Gabriel, Family Snapshot
Para: Maritza, porque se que así le gustan.
Para: Gloria, porque también le gustan.
Para: el dolor que se siente cuando las cosas pasan, sin ni siquiera verlas, porque lo he sentido, tú sabes bien que si.
El dolor es el vínculo de la conciencia. Buda
“¿Irme?, ¿de mi casa?, ¿de ti?, ¿Por qué?”, no hubo un porque convincente, solo me dijo “eso lo sabes, o ¿acaso eres masoquista?, sabes que esto se termino, por ti, por mi, por los dos, es mejor así, vete, y dejemos que se curen las heridas, que sanen nuestras vidas”, y se acabo. Salí de ahí y camine directo a la cantina que hay en la esquina, mi corazón latía a mil por hora, me dolía el pecho, el corazón, pero no era un infarto, era dolor de amor, mi mente estaba nublada y llena de preguntas absurdas, absurdas porque ni yo podía responderlas, sí, las cosas no iban bien, pero, ¿Qué? acaso no es así una relación, ¿Qué?, una relación no debe de tener altibajos, seamos sinceros, una relación no puede comportarse como una montaña rusa, no, nada iba bien, ni en plural, ni en particular, muchas veces sentí la necesidad de matarla, pero, matar a alguien a quien amas solo se da en las canciones de Sabina, no, ella es todo para mi.
Estoy sentado en la barra, Raúl, el cantinero de siempre, se sorprende al verme llegar tan temprano, no son mis horas comunes, pero me siento ante él en la barra y pido un tequila doble, y de una vez el siguiente… “¿le sucede algo?”, “todo”, “todo, todo no existe”, “pues si, es todo, me acaba de pedir que me marche”, “¿su mujer?”, “si”, y llega el tercero y el cuarto, el quinto y el sexto, la tarde ya se acaba y Raúl el cantinero, no me ayuda a sanar mi dolor, y el tequila tampoco, no me ha hecho ni siquiera olvidar, y así sobrio voy de regreso a mi casa, ¿casa?, no hay nada ya, no esta ya nada mío en mi lugar, todo esta en cajas y ella no esta, me recargo sobre la pared y me dejo resbalar hasta el suelo, me duele el pecho, siento la necesidad de llorar, pero no hay lagrimas, se que es la verdad, se acabo, pero, es real, esto es como un sueño, una pesadilla, mas sin embargo el dolor es real y mis cosas en cajas también, y lo mal que estábamos desde hace mas de dos años es real, tal vez sea lo mejor… y con mi espalda en la pared lloro en silencio, rodeado de la soledad del silencio que llena este departamento, este espacio donde nada ya queda… de repente un dolor mayor ataca mi pecho, mi brazo, siento que me ahogo, nada, nada, blanco todo… al volver a abrir los ojos ella esta delante de mi con un, imagino doctor, ambos me observan, ella tal vez sea mi imaginación, pero creo que tiene los ojos del las lagrimas que se acaban de terminar, el, el esta acostumbrado a esto, me da una explicación que no me explica nada, que no me dice nada, que no llega a ningún lugar en mi mente, pero, ella mientras escucha asiente, tal vez quiere decir que estará aquí y no habrá separación, al termino de la explicación del doctor me ve como esperando que diga algo, si, no, algo, pero ella me ve y mueve sus labios “te tienen que operar a corazón abierto, es lo único que pueden hacer”, “¿abierto?”, “si”, “¿y?”, “necesitan tu consentimiento, pero, ya lo he firmado yo, debes de estar sano, para ver desde otro lado la vida”, solo asiento con los ojos… el dolor del dolor no se quita ni con la operación, al parecer he salido bien librado, pero ella no esta aquí, le he preguntado a las enfermeras, pero dicen que nadie estuvo junto a mi todas estas horas, ¿noches?. Despierto otra vez y otra vez estoy solo, van mas de 5 días, han pasado ya las 72 horas, es mas, me dicen que me podré ir pronto, aun veo los puntos sobre mi pecho… es lunes, nunca vino, me sacan en silla de ruedas y me piden un taxi, subo a el, la herida del corazón aun me duele, dolor de dolor, la herida de la piel aun no cierra, mi esternón esta unido con alambres, los puntos aun están sobre mi pecho vivos, le pido al taxista que se dirija a la oficina donde ella trabaja, por la hora debe de estar ahí, camino despacio, subo al elevador, bajo del elevador, camino despacio, pero decidido hacia su oficina, el dolor de dolor no se va, no se apaga, el físico no lo recuerdo, su secretaria me ve sorprendida, no la saludo, abro la puerta de su oficina, me ve con cara de sorpresa, igual que todos los que están ahí presentes, dos o tres mas, mis manos se dirigen a mi camisa, la desabotono, la herida es impresionante… el silencio es total, un silencio sin desperdicio como mi dolor de dolor… mis manos se dirigen a la curación, arrancan las telas adhesivas que la cubren, mis dedos con todas sus fuerzas rompen la piel que apenas se empieza cerrar, se atoran en el esternón, que da de si, los alambres hacen un sonido que llena ese silencio pesado de dolor, zuuuuuuu, mis manos toman mi corazón entre un mar de sangre, lo arrancan y aun late, la sangre corre por mi pecho cercenado, aviento mi corazón sobre el escritorio… “aquí esta lo que querías”, “tonto te has equivocado”.






trovadorhp dijo
Si, cuando ella se baja del tren del amor, con mil peros llenos de cobardia, solo queda tener el corazon en la mano, o la mano en el corazon, con dolor ... aunqué nos digan que nos hemos equivocado ...
saludos
http://trovadorsinsuerte.blogspot.com
18 Enero 2008 | 08:15 PM