Crónicas desde el ombligo de la luna/Invisibles
Invisibles
KT Tunstall, Silent Sea
Sheila Chandra, Shehnai Song
Sobre el camellón, bajo las nubes de hambre, a la orilla de la calle, con un horizonte gris, con la mañana como la tarde, sin diferencias, con la noche fría, siempre fría, siempre ausente, siempre agria, sin madre, sin abrazo, con los sueños dormidos, con la historia olvidada, con los segundos gastados antes de usarlos, con las ideas sin idea. Distorsionados, marginales, olvidados, invisibles, mal queridos, con un mundo que los ve distintos, por segundos vistos, por años minuto invisibles, un mundo que ven distinto, un mundo de colores brillantes y no inventados, con las manos ocupadas por la necesidad, con los corazones vacíos, olvidados, secos, perezosos, y con la mañana que se arranca con el pequeño aviso del rayo de sol que roza sus caras.
De un lado a otro, y al otro, y al otro, tantos lados, tantos brillos, sus ojos ven de forma diferente, sus ojos: cristalinos, opacos, sin chispa, sin luz, oscuros, profundos y planos, planos y sin profundidad, enrojecidos, azul tristeza, fijos, transparentes, arrítmicos, ojos de mirada perdida; su visión: tonos, colores agresivos, nuevos colores, la imagen que se queda y se transporta “de derecha a izquierda y el poste de luz que sigue ahí, caminando junto con el giro de la cabeza, sobrepuesto a la imagen que esta a cada centímetro, poste, mas a la izquierda, poste un metro más, poste un paso más, el poste que se queda en los ojos”, rostros que no conocen, miradas que no los ven, manos que dicen “no”, bocas que se mueven sin emitir sonidos, miradas vagas, vagas visiones, vagas ideas.
Rápido el agua cae sobre el cristal, cruzamos nuestras miradas mientras el cae sobre mi cofre y limpia el parabrisas, su boca esta llena de pegamento amarillo, su mirada no es a mi, no es a mi ojos, es mas allá, trato de decirle no, pero es tarde, uno mas esta al otro lado, ha lanzado el chisguete de agua, a empezado a limpiar con jabón el parabrisas, entre dos, dos que no se ven, no me ven, terminan pronto sin terminar, lo hacen sin hacer, mueven sus manos sin pensar, limpia, tratan de limpiar… terminan, va uno hacia mi puerta y me mira sin mirar, sin jamás mirar, sin nada, sin mañana, bajo mi ventanilla, me llega el tufo a pegamento, le doy unas monedas, mientras le doy las monedas mi mente corre “¿haré bien en darles dinero?, lo van a usar para drogarse, matar el hambre, matarse, ¿coopere para una muerte asistida?, ¿sabrán que hay algo mas que este camellón?, ¿Qué hice?”, el semáforo regresa a la luz verde, arranco… tengo una cita a las 12, tengo que pagar colegiaturas, tengo que pagar la renta, tengo que poner en orden mis impuestos, tengo que hacer la planeación, debo vender más… miro por el retrovisor, ya no están, se hicieron invisibles, murieron en mi conciencia, se esfumaron de mi corazón.





fenicia dijo
Son cosas que nos pasan...
Buena noche
kisses
31 Enero 2008 | 02:04 AM