Crónicas desde el ombligo de la luna/Iconoclasta
Iconoclasta
Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo.... del miedo al cambio. Octavio Paz
Genesis, Musical Box
The Clash, Career Opportunities,
Oscuro, sin luz, sin trazos de vida, él, sentado sobre la cama de un cuarto de hotel, en la oscuridad que lo rodea, hace en silencio el resumen de lo que ha sido este día de campaña, no encuentra una señal exacta para saber si va bien o mal, su circulo cercano se ha vuelto un circulo perfecto de adulación, todo bien, nada mal, sus frases son todas excelentes y sin embargo él sentado sobre la cama siente que la campaña no va a ningún lado, no tiene puerto, se siente solo, vacío, como un naufrago en un grupo donde no hay, no existe ningún iconoclasta, nadie que le diga una verdad, una media verdad, y se lleva las manos a la cabeza, se mece los cabellos, esta cansado y confundido, no entiende que pasa a su alrededor, los medios hablan de él, lo entrevistan, pero él se suena hueco, absurdo, frases hechas a la medida de la audiencia.
Camina despacio por la calle, sus manos van dentro de las bolsas de sus vaqueros gastados, son ya algunos meses sin empleo, se siente derrotado y sin oportunidad de trascender. Camina viendo la calle, no hay, no existe un líder que vaya a sacar a este país de donde esta, todos suenan igual, huecos, absurdos, la vida no se la van a arreglar con discursos y el no puede seguir robando farmacias para sobrevivir. Camina despacio y ve movimientos en el hotel de la esquina de la calle por donde camina, ve un hombre salir en medio de una turba.
De nada le sirve la soledad de su silencio, de su cuarto, de sus reflexiones, de nada, ahí esta otra vez, en medio de la gente, que se aprieta para tocarlo, para pedirle, para decirle y el que no los oye y solo ve rostros descompuestos, ojos extraviados, ojos con dolor, ojos que lo ven, como los de ese joven con el cual acaba de cruzar la mirada, una mirada llena de ira, de descontento, de resentimiento, y la turba lo gira, los giras, los lleva, los encanta.
Ve al hombre que sale del hotel, rodeado de guaruras, lo reconoce, sabe que es el candidato, pero, al igual que todos esta lleno de frases huecas, el no cree en ídolos, el no cree en esos iconos que se hacen por la propaganda, el no cree en un hombre rodeado de guaruras cuando sin mas que su pistola acaba de asaltar una farmacia y no hubo nadie que le estorbara, ningún guarura.
Turba de mil cabezas, de mil voces, miradas que se quedan como la de aquel joven, y mas miradas y sus pasos van hacia donde va la turba, como su discurso al garete, su mirada vuelve a cruzarse con la del joven resentido, algo siente, algo en la mirada lo hace saber algo.
PUM, PUM, PUM y la turba que corre a todos lados y los guaruras que cubren al candidato (y en su cabeza resuena el discurso vació, la frase fácil) que esta lleno de sangre (y como sale sangre, se va el discurso la idea), y el aire se llena de ese aroma que tiene la injusticia y el cambio, la paz y la revolución, el movimiento y el futuro, la sangre y la demagogia, el cabello y la pólvora, el inocente y el culpable. De turba a gente, de gente a personas, de personas a persona y mientras cae, el camina, y mientras el cae rememora el discurso HUECO, HUECo, HUEco, Hueco, hueco, huec, hue, hu, h… y camina de nuevo sobre la calle silenciosa y vacía, tan solo sabe que su pistola le demostró que es un iconoclasta… y cae y cae y cae.





fenicia dijo
ENCANTADA DE VOLVER A LEERTE Y LEEROS,TRAS UNOS PROBLEMAS DE COCTE.
KISSES
FENI
2 Febrero 2008 | 02:57 PM