Un camino de poros suaves: Ellas / Iris
Iris… el epicentro de una felicidad
Tiemblan sus piernas como aquella primera vez, tiemblan sus piernas algunos años después de esa primera vez, pero esta vez tiemblan de otra forma, aunque sus piernas están colocadas muy similar a aquella primera vez, tiembla su vientre abultado, tiemblan sus senos, tiemblan sus sueños, tiembla su mañana, tiembla el futuro, tiembla, tiembla, toda ella tiembla.
Gotas de sudor perlan su frente, sus manos se toman con fuerza de lo que parece una cama, la venas de su cuello se notan, se explotan, se señalan, se ven – las paredes azules contrastan explosivamente con su rostro rojo, con su roja piel, con sus gritos que rebotan ante esa explosión de azul – las gotas de sudor no las siente, siente un calor inexplicable, inerrable en su vagina, siente que tiembla por dentro, siente que no lograra llegar al final, siente que sus fuerzas se escapan, pero ese calor no deja que deje de hacer el esfuerzo de llegar al final – una humedad diferente se cuelga de sus muslos, un liquido sale de su cuerpo, un liquido que hasta ahora ella ignoraba – y mientras esta en el centro de los esfuerzos, se esfuerza en recordar el mar, las gotas de la lluvia que algunas veces han caído sobre su cara al ver la lluvia, y esos pequeños pensamientos desaparecen para dar paso, al dolor que duele, desgarra, pero gusta, emociona, y tiembla de dolor, tiembla de cansancio, tiembla de vida, tiembla desde su corazón hasta el ultimo cabello, tiembla, literalmente tiemblan sus temblores.
Miradas, es ella el centro de atención mientras tiembla y oye voces, nada escucha mientras tiembla, y tiembla y toma la mano de el, la aprieta, y ambos tiemblan, y de su boca salen sonidos nunca escuchados, tiembla las manos que se toman, tiemblan las imágenes azules que llenan todo ese cuarto, tiemblan al verla, tiemblan por ser ella el centro de este momento… tiemblan sus piernas, su vientre, sus pechos… tiemblan hasta que algo se desprende, se va de ella, se va junto con los temblores, se va el temblor y una cansancio hace presa de ella, y ella que lucha ahora por no cerrar los ojos y ahí, recién arrojado de ella un pequeño ser llora, y ella en su lucha por no cerrar los ojos lo abraza, y ella y el tiemblan de felicidad, mientras los ojos de ambos se cierran esperando el futuro que ya tiembla.






Rosana dijo
el temblor, el dolor del nacimiento ¿ un presagio? pariras con dolor ....vivaras con dolor ?
26 Febrero 2008 | 04:27 AM