Maria… y se va.
Ráfagas de pensamientos desordenados cruzan por su mente, ráfagas de recuerdos pasan ante su mirada, mirada que penetra a su interlocutor, mirada que traspasa la piel y se instala en sus viseras… y en su 1.55 metros su aspecto es enorme, se ha crecido y esta decidida – el la mira sin mirarla, sin saber si debe de verla o no, sin saber si debe de decir algo o no, sin saber si debe dar la vuelta e irse o debe quedarse y escuchar, la mira sin saber, la mira, solo la mira – y ella, que lo mira, lo mira con sus ojos nublados de emociones que a simple vista parecen no decir nada, no tener emociones, no tener profundidad, “PUTO, lárgate”, y las cajas con las cosas de el estaban sobre el piso, y el que no sabe aun a donde dirigir su mirada, ni ha donde dirigir sus pasos, ni ha donde dirigir su vida, nueva vida, vieja vida, viejos sueños, viejas ambiciones, viejas miradas, viejas vidas – y toma sus cajas, y toma sus sueños y abre la puerta, y apenas traspasa el umbral un peso se quita de encima, la mirada clavada en el se queda, apenas traspasa el umbral la vida se acerca – y ella ve sus espaldas que se alejan, y respira profundo, y se libera, se siente otra, su mirada se enfoca en los recuerdos y en la etapa con el, y sonríe, mientras el se va, ha ella le llega la vida.
servido por sevillan
8 comentarios
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Rosana dijo
ui! mientras el se va, ha ella le llega la vida.
terrible
Sevillan , muy buen relato para esta Maria
13 Marzo 2008 | 10:01 PM