Un camino de poros suaves: Ellas / Ofelia
Ofelia en ¿silencio?
¿Silencio?... quien haya inventado esta palabra nunca estuvo vivo, nunca sintió, jamás lloro… el silencio no existe. No existe el silencio, nada nunca esta en silencio, nada existe en el silencio, porque ni en la nada existe el silencio, y esto lo digo porque lo se, lo escribo porque lo se, y conforme leas te darás cuenta que el silencio es una invención de hombres que vivieron sin vivir, porque a través de estas líneas te darás cuenta que ni siquiera en la escritura existe el silencio… leíste bien, “NO EXISTE EL SILENCIO”.
Me llamo Ofelia y nací entre el sonido que emitía mi madre, las palabras de las enfermeras, los ruidos de los utensilios en la sala de partos, nací con el llanto en la garganta, llore porque sabia que había empezado a morir. Desde ese momento me percate que no existe el silencio, siempre hay sonido, un sonido que nos sigue, que esta, que nos hace, somos sonido… de ese día en que nací, al día de hoy han pasado 38 años, 38 años en ruido, en sonidos… No existe el silencio de la noche, en ese silencio que decimos que existe en la noche, mientras dormimos, si ponemos atención nuestra piel hace sonidos mientras se arruga, se quiebra, se marchita, nuestro corazón hace pum, pum, nuestra sangre se arrastra por dentro de nosotros y hace sonido de sangre y la respiración hace el sonido de la noche, mientras las pequeñas patas de la araña que pasea por tu piel que se esta haciendo vieja, hacen ruido de pisadas de araña y en sonidos, TE VAS MURIENDO… y hoy 38 años después, te puedo decir que no hay sonido mas perro, mas maldito, mas ingrato, mas ruin que el de la muerte… SI, AQUÍ ESTOY ESCUCHANDO A LA MUERTE, sí con sonidos despacios, bajos, la muerte esta creciendo dentro de mi, en mi cuerpo, LA MUERTE SUENA, la muerte no es silenciosa, LA PUTA MUERTE SUENA, suena en mis sueños, suena mientras la mujer de azul y blanco pide silencio a la gente que me rodea, quiero que la gente que me rodea hable, diga, haga, suene, porque si no, regresa el sonido de la MUERTE, UNA Y OTRA VEZ, ME GRITA, “!!!VAMONOS¡¡, y no la quiero oir.
Y esto que es la muerte me crece dentro, la oigo, y me pasa esto por PENDEJA PUDOROSA, LO SUPE, LO SUPE ¡CARAJA MADRE!, mi seno empezó a tener bolitas, pero para que decir, si mi silencio era ocupado por el ruido de esas bolas creciendo, comiéndome, ESTOY LLENA, y el cáncer suena, y rezo y suena la plegaria, y suena Dios, y ME ESTOY MURIENDO A GRITOS, entre los gritos de la muerte que retumban ya en casi todas las partes de mi cuerpo, la MUERTE SUENA, y yo aquí te GRITO, ¡ESCUCHAME!, NO DEJES QUE LA MUERTE SUENE TAN RAPIDO EN TI, lloro y lloro, y suena cada lagrima perfecta que aun sale de mis ojos, cada lagrima suena, cada crecida de células suena, ME MUERO CON UNA CHINGADA, y no me muero en silencio, no quiero saber del silencio, quiero morir y que mi cuerpo crepite mientras es incinerado, o que los dientes de los gusanos suenen mientras arrancan la piel ya muerta de mi ser ya muerto, pero sonando, como suena la muerte desde que nacemos, ME ESTOY MURIENDO A GRITOS ¡CARAJO!, lloro y suenan hermoso las lagrimas, mientras la muerte me espera haciendo su sonido, aunque ¿sabes?... a ti también te esperando… escúchala.




Rosana dijo
Sevillan…. desgarrador, doloroso, como el silencio eterno de la muerte.
No puedo decir que me gustó , es una historia que deja heridas , y ahí esta tu merito : lograste despertar un sentimiento .
Impecable relato
29 Marzo 2008 | 04:29 AM