Un camino de poros suaves: Ellas / Verónica
Verónica… ¿Quién soy?
Despertar es algo tan difícil, tan molesto que solo lo debieran hacer los dioses, despertar para estar en este mundo es una patraña, un engaño, es perder el tiempo, pero, aquí sentada sobre la cama, tratando de darme permiso de amarrar las agujetas de mis tenis recuerdo lo que me dijo mi padre hace unos días, “están muy mal, están buscando un mejor mundo sin hacer nada, quieren pertenecer a algo, pero su algo es un fracaso, es estar todos juntos para sufrir y ver lo malo de la vida… hija, no lo entiendo”, y sus ultimas palabras de “no lo entiendo”, han hecho que yo tampoco entienda mucho, no quiero sufrir, pero, no quiero someterme a la sociedad, sin embargo soy parte de la sociedad, pero sus reglas son absurdas, mi padre solo sabe trabajar y no vive con nosotras, mi madre solo sabe trabajar y estudiar y nuestra relación es magnifica, pero no me gusta su vida, divorciada de mi papa y sin mas cosas que el trabajo y nosotras, claro ha conocido galanes, pero puro naco, tal vez lo que pasa es que los comparamos con mi papa, pero no deberíamos de hacerlo – levanta la vista, deja de mirar sus tenis y observa desde su venta el paisaje de los suburbios de la ciudad, aun no caen todos los rayos del sol, aun no se van las nubes bajas, ni la neblina, no acaba de irse la noche y su mirada se pierde en un punto lejano del horizonte – y mi papa se ve feliz, el y su novia, su novia es una heroína, con ella papa ha cambiado tanto, no toma, pero lo debió haber hecho antes, aunque mi madre nunca pudo, tal vez por sus formas, tiene una formas para decir y hacer, que debió deberse a eso que mi papa no le hiciera caso nunca… pero, yo estoy aquí sentada sobre esta cama, tratando de ser alguien y de pertenecer a algo y no me encuentro, no podría decir que soy de izquierda, aunque me molesta la pobreza, la desigualdad, pero, me gusta la idea de destacar con mi trabajo, me gusta la idea de ser diferente, me gusta la idea que mi mama y mi papa trabajan para que nosotros tengamos cosas, vivamos sin preocupaciones, y aun así no me considero de derecha, de centro, creo que no existe, y luego están los emos, los punketos, los skatos, etc. Y no me acomodo a nada de ello, creo que no tienen ideas, solo moda – y regresa la vista a las agujetas que termina de amarrarse, y mira sus tenis de marca rayados por su pluma – y que debo hacer, es lo de menos que hacer, me gustaría saber quien soy, ¿Quién soy? – y la puerta de su habitación se abre, su madre se asoma y le dice “ a desayunar Verónica” y ella sale de su habitación, y baja las escaleras – y sentada a la mesa, lista para desayunar, ve a su madre y a su hermana, las estudia y pregunta “¿Quién soy?”, su madre contesta al instante, “Mi hija, Verónica, mi dulce hija”, “Ay mama, no era eso lo que quería saber”, “Eres un aguamala, así tienes el cuerpecito, eso eres”, “tu no sabes nada, enana”, y el desayuno continua, y al momento de levantarse, su madre la ve y le dice suave, fácil “Verónica: ¿quien eres?, eres lo que sientes, eres lo que vives, eres lo que amas, eres lo que odias, eres lo que miras, eres lo que ignoras, eres Verónica y con eso te debe bastar, porque si no es así, llegaras a mi edad y te preguntaras ¿Quién soy? Y voltearas atrás y veras que no eres nadie, por hacerte esa pregunta, sin hacer nada… mejor será que a mi edad te preguntes: ¿Quién eres?, Verónica la que vive” y Verónica ve a su madre y se acerca a ella y la abraza y murmura “gracias”, sale de su casa, marca el teléfono celular y le dice a su padre “gracias”… y mientras camina a la escuela se dibuja una sonrisa en su rostro mientras piensa… “ya casi se quien soy”.



narcisismoenlared dijo
WoW :)
Sencillamente genial.
Tampoco tú nos prives de tus letras.
Si alguien, alguna vez, hubiera madurado por completo, esto no sería lo que es. Pero me gusta.
La pregunta ¿quién soy? es bastante complicada de contestar. Nadie que no se conozca a la perfección a sí mismo puede contestarla, y aún así todas las personas cambiamos un poquito día a día; así que la respuesta nunca es la misma.
Soy yo.
26 Abril 2008 | 11:12 AM