Susana y LeMaire en: Bosa Nova con charro. 9 y 10
9.- De perros a las 9 de la mañana.
Susana ve pasar hombre y mujeres que llevan perros sujetos por correas, perros increíbles que corren a lado de sus dueños sin correa y sin voltearla a ver, el parque México es un mundo de perros y humanos, humanos y perros, Susana no quiere emitir juicios, aunque la mayoría de los perros están mejor educados que su hija Jimena, no le gustan los perros, no los soporta y no entiende porque LeMaire escogió ahí, ella ha llegado puntual y de antemano sabe que LeMaire tiene la increíble costumbre de llegar antes o después, pero nunca exacto.
LeMaire camina sin prisa, ha decido dejar su auto mas cerca de la calle de Ámsterdam que del parque, camina observando a los perros, no mira a los dueños, son los perros los que atrapan su atención y mentalmente va haciendo una lista, va haciendo objeciones, planes. Susana lo ve a lo lejos, mueve su mano para que la vea, pero LeMaire, va en su mundo – No, muy pequeños, quiero algo grande… no, no me gusta el doberman, aunque a Renee si, pero a mi no… demasiado pequeño… precioso, ese Mastin Napolitano esta divino, pero, la baba, seria un problema la baba, bueno solo cuando tuviera que estar de traje… perfecto, ese seria perfecto, Gran Danés o aquel seria divino, Schnauzaer Gigante – y Susana que agita sus manos y LeMaire que a unos pasos de ella, aun no da muestras de haberla visto, hasta que se topa con ella, “LeMaire”, “Susana”, “¿Dónde desayunamos?”, “Donde sea, en la cafetería que tiene mesas en la calle”, “Vamos” – Susana camina hacia la acera de la calle, pero LeMaire se dirige por el camino del parque – “Susana, por el parque, no seas urbana”, “Hay muchos perros”, “¿Y?”, “Nada, esta bien”.
10.- Dudas y certezas
Marinho ve hacia la gente que camina por la acera, Joao tiene la vista clavada en el café, ambos están huidos en sus pensamientos, ambos comparten el silencio y los pensamientos… las dudas, las historias que han oído de LeMaire les dan confianza, pero también los sumergen en la desconfianza…
- ¿No fue LeMaire el de la cabeza olmeca?
- Dicen que fue el, pero ahora se ve muy burdo.
- Pero, en su momento fue un gran golpe, una estafa casi perfecta.
- Es perfecta, la pieza solo se sabe que se vendió, pero el comprador jamás podrá reclamar.
- Has pensado que podría falsificar todo.
- Claro que lo he pensado, pero, nosotros también conocemos el negocio, volaremos con el.
- Y si no acepta.
- Aceptara, si como dicen es un profesional.



Rosana dijo
sigue la historia ! pense que la habias abandonado ....
9 y 10 , bastante para leer, asi que mejor leerla con tiempo
un saludo Sevillán
23 Mayo 2008 | 02:07 AM