Para parar las aguas del olvido
Para parar las aguas del olvido.
Hay gente que hace ruido en un uno, como un murmullo, como un pequeño gusano que entra y sale de la manzana, gente que admiramos, y que después los años nos brindan la fortuna de conocer, y después la suerte nos brinda la oportunidad de convivir, y convivir con alguien que se admira es un privilegio, es la oportunidad hecha suerte, la suerte hecha un día a día.
Durante unos 5 años me toco convivir por lo menos una vez a la semana con Paco Ignacio Taibo I; juntas de trabajo, el desde la dirección editorial de la sección cultural del periódico El Universal, y yo desde el área de ventas, como gerente de ventas y responsable de que se vendiera publicidad en la sección cultural, cada junta, cada reunión, petición e idea siempre eran bien recibidas, recuerdo que con su anuencia, y la idea de hacer la cartelera de cultura de CONACULTA en la mente de Carlos Devaux y Placido Pérez Cué, y yo con la idea de generar mas ventas para la sección cultural, fuimos los primeros en publicar dicha cartelera cada viernes, y en un principio mi jefe Vorhauer y un servidor creímos que Don Paco jamás aceptaría que le robáramos una plana de su sección de 4 paginas, sin embargo, siempre me lo agradeció, decía “Los jueves me voy a comer temprano, gracias a tu plana”, se iba a comer y transmitía un programa de radio desde el restaurante La Valentina, junto con Enrique Castillo Pesado.
He leído todo o casi todo de él y solo puedo decir que para mi es el mejor escritor de los que he leído y su novela autobiografica "Para parar las aguas del olvido", es simplemente maravillosa.
Se nos fue Don Paco, pero dejo al “Gato Culto”, “Su esquina baja”, sus libros, su huella en cada uno los que lo conocimos.
Hasta siempre Don Paco.





Maga dijo
No conozco a Don Paco pero por tu reseña dan ganas de leerlo. Pues que descanse en paz.
Un abrazo y muchos saludos, Sevillancito.
13 Noviembre 2008 | 09:45 PM