Aun nos queda el tiempo
Fin e inicio
Mi mirada se posa en esas paredes blancas, absurdamente blancas, insultantemente blancas, mientras estoy sentado en la sala de espera de ese consultorio que tantas veces había evitado, tantos años de evitar hablar de mi con un desconocido y hoy aquí estoy, solo antes las paredes, acompañado con solo 3 personas, una la recepcionista, silenciosa, tan solo levanta sus ojos tras las gafas de sus lentes; el segundo un hombre que mira el reloj de manecillas que cuelga como lunar de esas paredes blancas, un reloj sin números, que avanza con exactitud; la tercera una mujer que nos mira a los otros tres, así, como se mira, como se mira en un cuarto blanco, como se mira en medio de la nada, como se mira cunado no se conoce, cuando se mira en blanco.
El hombre me mira, me ve, me pregunta:
- ¿Qué mide?
- ¿Qué?
- Lo que cuelga
- ¿el reloj?
- Mmm… si
- El tiempo
- ¿Su tiempo o mi tiempo o nuestro tiempo?
Mi mirada debe reflejar una ignorancia más insultante que tanto blanco en las paredes, el hombre me mira con compasión, con tristeza, mueves sus manos con un ademán de “nadie sabe”, y termina la sentencia “cuando sepamos que mide, no tendremos que estar aquí”. Y las manecillas avanzan, el blanco cuelga de las paredes y la tarde se va caminando.

FUERA DE MI dijo
interesante reflexion...
yo voto por MI tiempo jajaja... pero solo es un voto.
besos y mas besos
2 Diciembre 2008 | 08:09 PM