Crónicas de la influenza 5
Aquí esta la mañana...
Se aparece la mañana sin anuncio previo, deja atrás la noche y su oscuridad, deja mis manos vacías, y el calor de tu piel sobre mi cama, la silueta que no desaparece de las sabanas, tu aroma que inunda mis manos, mi boca que conserva tu sabor. Cierro los ojos y veo tu cuerpo desnudo, perfecto a la luz de la luna, bello como la siguiente caricia, iluminado... distante, más allá de mis manos, más lejos de mis besos, más lejos de mis te amo.
*"Y esas flores raras que crecen en las aceras para ti", llenan la banqueta, el jardín, mientras el periódico duerme sobre el pasto, la taza de café humea, mis manos te extrañan, mis suspiros se escapan, mis ganas se secan, mis manos se llenan de vació, mi sangre hierve para que mi corazón no se congele.
Y cierro los ojos, y recuerdo... mis labios recorriendo tu espalda, mis manos atrapadas en tus muslos, tus piernas que se acercan y se alejan, tus ojos cerrados, tu espalda que se arquea, tu mana que cae fino sobre mi lengua, mis manos que hacen la guerra en tus senos, en tu vientre, en tus pies y a tus pies, mis besos que buscan llenarte para volver a vaciarte y volver a llenarte. Y cierro los ojos y te veo caminar desnuda, despacio, con la belleza que se te derrama. Y cierro los ojos y al abrirlos solo tengo la mañana, una silla vacía, mis recuerdos, la taza de café, un periódico lleno de noticias que no me importan, y la firme idea de no olvidarte.
*El ultimo de la fila


Rosana dijo
"solo tengo la mañana, una silla vacía, mis recuerdos, la taza de café, un periódico lleno de noticias que no me importan, y la firme idea de no olvidarte."
Sevillán . no es sorpresa para mi , lo impecable que tus letras son
6 Mayo 2009 | 02:16 PM