Mujer de lluvia
Llueve tenue, fino, preciso, perfecto, suave. La calle se va tiñendo de colores oscuros, edificios de miles de tonalidades marrones, el asfalto refleja la pálida presencia del sol, pequeños charcos llenan la calle, la tierra húmeda levanta su aroma.
Desde donde estoy la veo caminar bajo la lluvia, con su cabello oscuro que todo llena, con su cara casi perfecta que cualquier virgen envidiaría, con sus ojos almendra que miran más allá, perfecta como la lluvia, mientras la lluvia queda en su cabello, humedece su cuerpo, y mi mirada atenta intenta no perder detalle.
Frente a mi, su piel desprende el aroma de la lluvia, sus cabellos rizados, apretados dejan que mi mano mueva su peinado y observe su cara completa, acaricie levemente su mejilla, y bese sus labios húmedos, llenos, que mis manos toquen su cuerpo empapado por la lluvia, que sus ropas caigan tan perfectas como lluvia inglesa, y que mis manos sean gotas que caen de forma precisa, suave, perfecta, que se llenan y se hacen de ese cuerpo sencillo, suave, preciso, perfecto, lleno de afecto, y mis labios que recorren su húmeda, y la lluvia que sigue cayendo... y despierto, ella se esfuma en el sueño y la lluvia, y solo queda la firme idea de haberla sentido como la lluvia.



Rosana dijo
¿ Sevillán ?
hoy si que no logro entender tus letras ....
6 Mayo 2009 | 07:17 PM