Silencioso corazón
¿De qué murió?, la pregunta va y viene en esa sala medio llena, medio vacía, esa sala que se torna gris de no ser por un breve despliegue de color de un cuadro que la adorna, la viste, la hace menos gris, menos triste, menos melancólica.
Un féretro gris, sin mayores detalles, cerrado, cerrado a todo y a todos. En el fondo muy en el fondo una mujer trata de pasar desapercibida, fantasma, transparente, sabe que ese silencio que llena la sala no es lo que él esperaba, sabe que si alguien decide rezar el primer rosario, él no estará en paz, le romperán la idea y los deseos.
Junto a ella dos hombres hablan en voz baja, mientras mueven la cabeza a manera de saludo hacia ella - ¿de qué murió?- ella alcanza a oír la pregunta-el doctor dice que es un caso raro, al parecer lo mato el silencio- una ligera mueca del hombre la señala-su silencio-ella escucha-el doctor dice que fue eso lo que hizo que su corazón se secara, porque se seco, no fue infarto, se seco su corazón, la autopsia así lo mostro, como si ya no hubiera corrido sangre por él-y la sala sigue en silencio, y ella en silencio abandona la sala, dejando atrás el silencio, la culpa silenciosa, la historia silenciosa, sus caricias silenciosas, y un féretro que se torna gris nada, gris adiós, gris silencio.




Rosana dijo
nunca , nunca te quedes en silencio ….
Por mas está decirte que es un relato como a los que nos tienes acostumbrados
¡Bravo por tus letras Luís!
9 Agosto 2010 | 11:27 PM