Verano y...
Es verano y no hay viento que sople, que empuje los minutos, ni vuele los segundos, el reloj de arena corre sin detenerse, primero hace dunas, después playas y al final desiertos, grano a grano, segundo a segundo, tiempo que corre, pero es imposible hacerlo volar, soplar sobre el, gastarse el segundo sin usarlo, sin desperdiciarlo, sin siquiera sentir que esta, que avanzo, que se fugo.
Ya ni siquiera tengo tus ojos en silencio, solo tengo el verano en llamas, este fuego que congela mi ser, esos tus ojos que queman mi esperanza, esos ojos que hacen que los barcos se hundan, que las tormentas no cesen, que renuncien las olas, que la espuma te olvide, que la cresta te grite, que el faro se apague por falta de pago, tengo una pequeña flama de esperanza que crece y se mantiene de el viento de fuego del verano...
Y esta iniciando tan solo el verano
