Y una taza de café
Y una taza de café…
Su mirada se pierde en el infinito del verde del jardín. Y empieza el día ante la taza de café humeante, las noticias de siempre del periódico de siempre y su diferente fecha y el humo de un cigarro que de vez en vez y de vez en cuando se lo va fumando. Y el día que lo mira sin mirarlo, la hora lo arrastra sin raspar, y mientras sus manos – y esa mirada que viene, regresa, esos ojos, esas tardes, esas horas que no pasan, y la mirada clavada, fija en verde- tiemblan, se mueven, se intranquilizan, suman segundos, restan horas. Y sabe mientras el café se enfría, la taza se enfría, sabe que las fechas siempre llegan… Y una taza de café más para dejar pasar las primeras horas de una mañana…


enredadass dijo
como echo de menos el puto tabaco cuando hay que atravesar esas mañanas de eternidades...
sustituire su humo por mi aliento pensandola...
besos y mas besos
30 Septiembre 2011 | 09:25 AM